sábado, 14 de noviembre de 2015

Crítica a un mundo perdido.

Se vivía mejor cuando no entendíamos nada, cuando nos dolían las heridas de las rodillas y no las de corazón. Cuando llorábamos por haber perdido un juguete y no por haber perdido a alguien.
Vivíamos mejor cuándo no sabíamos qué pasaba y todo nos parecía bien, menos cuando nos quitaban el recreo, y no la paz.

El otro día me dijeron que desde la ignorancia se vive mejor. Y quizá tengan razón.

Y es que, de qué sirve crecer, si en el mundo de lo mayores solo hay muerte, avaricia, fraudes y mentiras. Si hicimos de este mundo un mundo con humanos sin humanidad y daños en el corazón.

Que con el paso del tiempo olvidamos el valor de la vida, el significado de libertad y las pequeñas cosas que construían la felicidad. Se nos olvidó que las palabras a veces duelen como balas, y que deberíamos dar gracias por ser las únicas balas que nuestro corazón conoce. 
De pronto nos pareció normal que cada diez segundos muriera un niño de hambre, y no le damos importancia a que más de doscientas mujeres denuncien violencia de género al día.
Tras varios años ya estamos acostumbrados a que aparezcan noticias de guerra en el telediario, y quien sabe si en unos años, en vez de actuar, nos parecerá normal que haya doscientos muertos en atentados.

Hace ya mucho tiempo que olvidamos el valor de una vida, de una persona, el valor de cada día, el valor de cada minuto...  Y estamos empezando a olvidar qué somos.

Y es que la RAE define humanidad como:
1. Conjunto de todos los seres humanos.
2.Capacidad de sentir afecto, comprensión o solidaridad hacia las demás personas

Pero quizás, la RAE tenga que eliminar la segunda acepción porque lo que estamos haciendo con este mundo, no es ni de lejos, humanidad.

"Veo humanos, mas no humanidad"
#PrayForFrance

sábado, 7 de noviembre de 2015

Felices 365 ve(r)sos.

Amor, a estas alturas de nuestra vida, me parece estúpido escribirte de nuevo, porque tienes letras mías en internet, en mis cartas, en tu agenda...
Pero quizás estas sean las letras más importantes de todas, porque una vez más, he decidido acudir a las palabra, para contar todo aquello que no te he dicho en estos trescientos sesenta y cinco días. O que quizás por el contrario, te he repetido hasta cansarme.

Que sabes que contigo aprendí el significado del amor, aprendí lo que es no subirse al siguiente tren, solo por quedarse un ratito más. Aprendí lo que significada querer tu perfume en mi almohada. Aprendí a saltar al precipicio con los ojos cerrados.
Entendí que la última bala que nos queda, anula el cerebro y activa el corazón.

Pero sin duda, amor es que estés aquí un año después. Amor es que aún no te hayas cansado de mis días de cansancio. Amor es que te parezca bonito hablar por teléfono más de cien horas al mes. Amor es odiarme mientras me quieres, y quererme mientras me odias, que parece lo mismo pero yo, yo se que no tiene nada que ver. El amor en estado puro, somos tu y yo cada vez que nos echamos de menos.

Y yo que nunca he tenido más que palabras y letras con las que escribir, de mil formas distintas, la palabra "te quiero", lo único que he podido darte son caricias de mis manos frías en las constelaciones tu espalda, besos en el cuello, susurros en tu oído, y un sin fin de versos en el corazón.

Y es que yo antes de conocerte, nunca creí en la suerte. No creía en imposibles, ni en besos que alegraran el corazón.
Entonces como agua de mayo en pleno noviembre llegaste tú. 
Como una tormenta de aire fresco y amor en versos.
Y empecé a creer en la suerte de la bola ocho, o en la de los martes trece.
O lo que es lo mismo, empecé a creer en ti.
Y trescientos sesenta y cinco días después sigo dando gracias por aquel beso en el portal.

Desde entonces escribo versos de amor y desamor por los cuatro costados. Y ya no deshojo margaritas para saber si que quieres, porque, cada vez que me lo susurras al oído, hasta ellas se marchitan de envidia.

Y seguramente, lo único que puedo decirte por primera vez en toda mi vida es:
Feliz aniversario, feliz año, felices trescientos sesenta y cinco días juntos.

Y como bien sabes tú... "Las cosas que importan jamás perderán su brillo"

lunes, 28 de septiembre de 2015

Amor: página 98 del diccionario.

Quiero quererte como yo se. Odiándote un poco, queriéndote más de la cuenta.
Solo somos heridas abiertas sin puntos de sutura.
Qué suerte encontrarnos sin buscarnos, qué poco duelen las heridas a tu lado.
Cuéntame quién fue ella, cómo te miraba, y por qué fue tan tonta de dejarte escapar.
Bueno no, espera, mejor no digas nada.
Bésame, y si eso después hablamos.
Olvídalo, ya no quiero saberlo.
Solo quiero construir un futuro sin pasados.
Tu igual quieres saber todo aquello que escribí con amor en forma de tinta azul y borré con lágrimas de dolor, quizás quieres saber qué fue de todos mis olvidos antes de conocerte, mi vida.
Quizás quieras saber por quién y por qué dejé de sonreír.
No lo sé.
Pero puedo asegurarte, que la persona que me la devolvió fuiste tú, el día en que me besaste en aquel portal.
Y, desde entonces, los paseos son más bonitos de tu mano, las horas son más cortas con tus besos, el frío se acaba con tus abrazos.
Nunca nadie me había regalado tanto. Nadie me había dado regalos con tanto valor, como has hecho tú, con tu tiempo, tus besos y todos esos versos que me regalabas con solo mirarme.
Nadie había hecho de mi vida, una poesía de palabras sin punto y final.
Y, se que no puedo regalarte los versos más bonitos que una no-poeta como yo puede escribirte.
Pero gracias a ti entendí que el amor, solo se busca en la página noventa y ocho de mi diccionario.
Gracias a ti entendí que el amor, se siente.
                                      Qué bonito encontrarte, suerte de mi vida.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Andrea.

Ella es única.
Rie, salta, corre, llora, como todos,
pero ella no es cualquiera,
ella es ella,
y a soñadora no la gana nadie.
Cuando se mira al espejo,
no se ve guapa,
pero en realidad,
yo se que es preciosa.
Quiere tanto,
que a veces se confunde,
le teme a lo eterno
y bendito el que,
(por casualidad o por destino)
tropiece con su boca,
alguna noche de locura.
Algunos dicen que la luna
es la compañera de noche
y día,
de los poetas.
Que se tiran todo el día
extrañando a la luna,
y a su noche.
Ella es mi luna,
y su alegría es mi noche.
Le brillan los ojos a como a la luna
cada vez que sonríe.
Me protege de lo malo
y cuando lluevo
llueve conmigo.
Cuando ni yo misma creía en mi,
ella estaba allí para creer por las dos.
Y cuando no quiero sonreír,
ella me obliga,
sin querer,
con su mente brillante,
y sus palabras calmantes.
Ella es más que todo esto.
Es un viernes por la noche.
Es un abrazo cuando lo necesitas.
Es la palabra de aliento.
El día más largo del año,
y a la vez el más corto.
Una gota de agua en el desierto.
La canción que te hace bailar.
Ella es muchas cosas.
Y yo tengo la enorme suerte,
de haberme dado cuenta.


lunes, 31 de agosto de 2015

Un sentimiento llamado poesía

La RAE define poesía como:
Manifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra, en verso o en prosa.
Pero yo,
yo me di cuenta de que la poesía,
 Mno son rimas.
No son palabras bonitas cobrando sentido.
No son sentimientos escritos.
La poesía es un sentimiento en si.
Poesía es el sentimiento de encontrar algo bonito
cuando miras por la ventana y ves un día lluvioso.
Poesía es una pareja de ancianos
queriéndose como el primer día.
Poesía es la risa de dos amigas
sonando al compás de un mismo corazón.
Poesía es un abrazo sincero
después de tanto daño.
Es una sonrisa
provocada por un recuerdo.
Es el latir de un corazón
gracias a otra persona.
Poesía es escribir
con el corazón en la mesa
y con más ganas que nunca,
solo para que me entiendas.
Poesía es perseguir tus sueños,
es arriesgarse,
es vivir.
Poesía es respirar hondo para poder continuar.
Es no hundirse a pesar de los golpes.
Poesía es la luz al final del túnel
que todos esperamos.
Poesía es la mano amiga.
Poesía es todas estas cosas,
y lo que aún no hemos encontrado,
pero sobre todo,
poesía es lo que siento cuando te miro.

domingo, 21 de junio de 2015

Un ocho tumbado es un infinito.

Voy a echarte de menos.
A ti, a tus pestañas, a nuestros piques, a nuestros abrazos.
Voy a echarte de menos, aunque no te lo diga. 
Ojalá entendieras que a mi me da igual donde estés, que a mi lo único que me importa es que me quieras como yo te quiero, que si pudiera me iría contigo allá donde fueras tú.
Si pudiera, te dibujaría un universo en tu espalda, donde solo pudiéramos entrar nosotros. 
Ojalá estuvieras aquí ahora.
Ojalá estuvieras aquí mañana.
Ojalá estuvieras aquí el año que viene
Ojalá estuvieras aquí lo que me queda de vida.
Que te quiero como a nadie, que me encantas como nadie, que eres más que nadie...
Es que joder, eres tú, cómo no te voy a querer, si cuando quiero odiarte, te sigo queriendo. 
Como no te voy a querer si lo has sido todo para mi.
Como no te voy a querer si, aunque tu no lo creas, te di todo de mi.
Como no te voy a querer, si me diste un mundo en la palma de tu mano, si alegrabas mi vida con una sonrisa, si dabas color a mis días grises.
Tu que sacabas risas de donde solo había lagrimas. Tu que me enseñaste a ser feliz. 
Tu que eres tu.
Tu que has sido mi todo.
Y que te quiero tanto mi vida, te quiero tanto, no te haces una idea de lo muchísimo que te estoy echando de menos, aunque todavía no te has ido.
Y algún día, cuando conozcas al amor de tu vida sabrás como es eso de llover por las noches, sabrás lo que es querer tanto alguien que te duele. Sabrás lo que duele que no te quiera como tu la quieres. Ojalá que nunca lo sepas, porque te aseguro que duele. 
Hoy llueve, puede que fuera no, pero aquí dentro si. Y mi habitación está inundaba de gotas que solo saben decir que si, de palabras rotas, de conversaciones sin terminar, de te quieros en los labios, de vidas enteras para nosotros. 
Pero tu ya no estás, y no se donde se reciclan los te quieros. No se a quien darle las vidas que no usamos. No se como borrar las conversaciones incompletas. No se como hacer cambiar a las gotas de opinión. Y tampoco se que hacer para que te quedes. No para que te quedes aquí, sino para que te quedes en mi vida. 
Te quiero, te quiero como nunca he querido a nadie, y puede que ninguno de los dos sepa querer, pero yo, yo fui feliz.
Porque te das cuenta de ha valido la pena cuando los momentos buenos, superan los momento jodidamente malos. 
Y créeme que lo último que puedo decirte, una vez más es que te quiero. Te lo puedo gritar, para que lo sepa todo el mundo. Te lo puedo escribir, para que nunca lo borre. Te lo puedo contar, para que no te falten razones. Te lo puedo recordar, para que nunca se te olvide.
O lo puedo susurrar solo para que mi mundo lo escuche, es decir, te lo susurraría al oído todas las noches si pudiera.
Que la distancia separa cuerpos, no corazones; y que cuando una persona lo significa todo, la distancia no significa nada.
Y que aquí en Madrid, en Murcia, en Málaga o en Cádiz, te voy a seguir queriendo.
Y no te haces una pequeñísima idea, de lo mucho que me has enseñado, de lo mucho que me has dado, y por eso, te estoy eternamente agradecida, porque me diste un para siempre en 7 meses, y que para mi, nuestro pequeño "para siempre" vale más de lo que te imaginas. Que algunos infinitos son más grandes que otros infinitos, pero que si pudiera elegir otra vez, me quedaría contigo. 

martes, 9 de junio de 2015

Heroína

Hace tiempo aprendí a vivir contigo. 
Me enseñaste lo que te gustaba y lo que no. Tu lado oscuro y el lado que nunca le habías enseñado a nadie. Aprendí a quererte apesar de los enfados, a pesar de tus imperfecciones, que a mi me parecian preciosas, como tú. Y fue fácil querer tu mejor parte.
Y lo di todo. Te lo prometo. No fui capaz de hacer nada más. Lo siento.
Y ahora estoy jodida. Si, lo estoy. Aunque tu no lo sepas, ni lo vayas a saber. 
Estoy jodida porque a mi nadie me enseñó a vivir sin ti.
Nadie me dijo como sobrevivir sin tu sonrisa. Nadie me enseñó como hacerme feliz a mi misma, sin necesitarte a ti para ello. Nadie me dijo como olvidar tu sonrisa, ni tus abrazos.
Recuerdo nuestro ultimo "te quiero".
Después te fuiste.
Me dije a mi misma que volverías. 
Pero no has vuelto, y yo me he quedado sin vida.
¿Y ahora qué?
Puedo ignorarte. Puedo odiarte. Puedo insultarte.
Pero no puedo olvidarte.
No creo que aguante más.
Yo te pedí que te fueras.
Pero por favor, cariño, vuelve ya.
Y no tengo nada que ofrecerte, porque yo no tengo nada. Y aún asi te lo di todo.
Prometimos un para siempre, ¿dónde estás?
Me acuerdo de cómo empezó todo. Me acuerdo de como sonaban los "te quiero" saliendo de tu boca.
Recuerdo tus abrazos. Recuerdo el nombre que le pondríamos a nuestros hijos.
No creo que aguante mucho más.
Ojalá volvieras y reconstruyeras desordenadamente este desorden de vida que me dejaste.
Cielo, vuelve una última vez. Esta vez quédate.
Solo quiero un cuando y un donde. 
Lo que no se es cuando vas a volver.
Ni se donde estas.
Pero, al igual que mis lágrimas, mi sonrisa tambien lleva escondida tu nombre.
Y, qué coño, que te echo de menos.
Se que me equivoqué. Qué ninguno de los dos hemos acertado.
Pero no creo que aguante mucho más.
Nunca me dejes aprender a vivir sin ti. 
Y la luna, y los árboles del parque se preguntan por qué ya no estamos juntos.
No se que responderles. Les dije que te habías ido. Por una temporada. Que pronto volverías.
Ojalá fuera verdad.
Vuelve ya,
no creo que aguante mucho más.